Me siento bastante afortunado de trabajar en un lugar relativamente cercano a mi casa. La hora de la comida no es un problema en esos casos. Que si ir con un compañero o solo. Que hay que peinar los alrededores. Supongo que no todos los que trabajan ahí por el World Trade Center viven cerca y debe ser un martirio la búsqueda. Hay tantos lugares que creo que terminaría regresando una y otra vez al primero que me gustara, la oferta es abrumadora.
No se a qué se deba pero desde hace uno o dos años la zona de la que les hablo se ha visto invadida por restaurantes no solamente japoneses sino especializados en esa sopa tradicional de pasta entendida como Noodle. Comparte su nombre con uno de los personajes más cotorros de Gorillaz pero eso no es lo que los hace atractivos sino que se pueden comer con múltiples variantes.
Me di una vuelta por ahí pues una amiga trabaja en el antiguo Hotel de México y nos quedaba cerca un lugar llamado Yoma que dice ser un Noodle Bar. Efectivamente venden cerveza y tiene pinta de que se pueden hacer pequeñas reuniones. No hay sake y habría pensado que es indispensable en un bar oriental pero igual no es verdad. Apenas si tiene unas diez mesas para dos o tres personas, muy chaparritas pero no necesariamente incómodas. Quizá el mayor riesgo sean los banquitos sin respaldo pero no es nada insoportable. El lugar en cuestión tiene a su competidor directo más cerca de lo que uno querría, del otro lado de Insurgentes. Solo los separa el Metrobús. La verdad elegimos este por la cercanía.
Los dichosos Noodles son algo muy parecido a la sopa de pasta. Fideos extra-largos que pueden estar hechos de arroz, trigo, papa y hasta nuez. Se sirven a manera de sopa en algún caldo o seco con diferentes ingredientes. Los de aquí no son tan exóticos, así que es buena manera de entrarle en caso de que sean novatos. Amablemente los meseros otorgan ayuda y guía para cada paladar. Dependiendo del antojo pueden llegar a su mesa platos dulces, picantes, amargos o agridulces que son los predominantes. Me pido unos rollos primavera de vegetales, un arroz al jazmín aromático y los Egg Noodles con salsa Hoisin que lleva zanahoria, baby elote, cebolla roja, chícharo japonés y calabacitas. Es de sabor dulzón. Parece como si tuviera trozos de piña escondida. Esta pasta es muy delgada y frita pero no grasosa. No debe ser algo a lo que a alguien a dieta le deba preocupar. Me pido la orden pequeña ya que los platos se ven muy generosos y creo que es la única manera de combinarlos. De otra manera un solo platillo grande habría bastado.
Los rollos primavera son normalísimos. Ahí no hay nada que descubrir. Están bien pero nada más. El arroz viene con una salsita de color naranjoso. Está preparado al vapor y tiene aroma a jazmín. Se percibe en su sabor también. La salsita es picante pero amable, nada hóstil al paladar. Por el contrario, se agradece pues hay muchos que piensan que el arroz sin freír no sabe a nada. Es una comida completa por un precio bastante decente. Junto con un té de jazmín de buen tamaño termino pagando unos $125.
Yoma es eficiente. De servicio rápido y cumplidor. Lo mismo funciona por la tarde que durante la noche cuando es mejor momento para pedirse una de las cervezas orientales que tienen en la casa. Pensando en los vegetarianos nos tomará varias visitas terminar de probar todas las combinaciones pues además de las preparadas con Egg Noodles encontramos los Udon, el Stir-Fry y el Curry en sus distintos colores. Además también tienen ensaladas.
Da para un rato la exploración y es amigable con quien no come carne. ¿Lo único malo? Tenían las televisiones sintonizadas en Telehit.
YOMA se encuentra en Insurgentes Sur #623 en la Colonia Nápoles. Cuentan con servicio a domicilio al 55-23-23-00
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