No quiero sonar payaso, pero he probado muchas hamburguesas. Muchas. Afortunadamente he podido viajar mucho en mi vida y, como soy muy quisquilloso con lo que como (prácticamente no como casi nada), vaya que las hamburguesas han sido mi refugio.
Encontrar nuevas hamburguesas, nuevos sabores, nuevas experiencias se ha vuelto parte de mi quehacer constante. Por eso, cuando finalmente llega uno de esos momentos de “¡paren la música! digo, ¡paren el auto! en que pruebo una hamburguesa que me vuela la cabeza, necesito transmitirlo al mundo.
Pues eso pasó en la ciudad de Los Ángeles.
¿La hamburguesa en cuestión? La umami burger.
Tienen todo un rollo sobre qué quiere decir umami y por qué saben tan bien sus hamburguesas.
Según la wikipedia, umami es “uno de los cinco sabores básicos que reconocen los receptores especializados de la lengua humana, además de dulce, salado, amargo y ácido. Es una palabra japonesa que significa sabroso”. Básicamente, significa que la carne tiene adicionado un elemento para aumentar su palatabilidad, generalmente glutamato encontrado naturalmente en carnes, quesos y otros alimentos. Ok, ok, muy bien. Pero, ¿a qué sabe? Ufffff
Esta foto de un comensal enloquecido les dará una primera idea:
Sabe espectacular. Aunque pequeña, es una hamburguesa robusta. Con tomate, hongos y un disco como de chicharrón de queso. ¿Grasosa? Por supuesto. Muy grasosa como buena hamburguesa gringa. El pan, además, está hecho ahí mismo, propio, delicioso. Pero la verdadera sorpresa es cuando le das la primera mordida. El sabor es intoxicante. Miren nada mas la foto de un servidor, a quien haste se le nublaron sus lentes de viejo loco:
Acá les va un acercamiento al maravilloso manjar:
En verdad no encuentro casi nada malo que pudiera decir de éste monumento a la hamburguesa. Quizás lo único es que, el tamaño no es el adecuado. Tal vez sea el tamaño ideal para potencializar el efecto umami, pero para los trogloditas como yo, puristas, nos gustan las hamburguesotas. Que con una baste. Tener que pedir dos es ya pecar de goloso. Hay variaciones al tema en el menú, pero uno siempre debe pedir, la primera vez que va a un establecimiento de comida, la versión original. Ya en otras vueltas les podré platicar de la variante con blue cheese y cebolla caramelizada o la variante con chiles y queso. Las papas que acompañan la hamburguesa son competentes, pero no son la maravilla. Pero no importa, pues esto, queridos hamburguesómanos, es un pedacito de gloria.
Umami Burger está en el área de Los Ángeles. Yo fui a la de Hollywood que está en 1520 N. Cahuenga Bl. #7
Prometo regresar. Pronto. Muchas veces. Oh si. I will be back.
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