Entiendo perfecto el porqué los gringos salieron con su variedad Light. De hecho sólo ellos inventaron esa modalidad de comida; creo que lo Light en el resto del mundo se conoce como porciones normales en cantidades normales que no nadan en grasa para que disque sepa más rico y sin que sea un atasque para que quedes contento, a la cual no le debes echar catsup (que es pura azúcar) para que sepa menos artificial. El caso es que ahí me tienen arriesgando mis quincenas para comprar algo que seguro han visto en el congelador y no saben si entrarle o no.
Ya lo gasté, y ni les digo el precio porque después de esto, si pagan más de 5 pesos por esta Tilapia es porque les gusta despilfarrar o porque aún reciben mesada.
La cociné tal y como decían las instrucciones y por más que sea un pez, que se supone se cocina más rápido en micro, le tuve que dar una repasada en el sartén.
Ahí se le quita el chiste de no ensuciar nada y de que sea rápido en micro. Por lo menos olía muy bien, pero cuando la pasé al sartén para buscar el pez y que quedara bien expuesto para cocinarse, me encontré que era un porción miserable, que nadaba en quién sabe qué clase de condimentos que supuraban una especie de mantequilla (que evidentemente era un sustituto) que me hizo ir de plano preparándome un sándwich para llenarme.
Después de escurrir mi tilapia y dejar el relleno suficiente para que no fuera condimento con tilapia, sino tilapia condimentada, me quedó una porción como para 4 bocados.
Y que me la como, y que me arrepiento. No me cayó mal, ahí si los gringos por más que hagan cerdadas culinarias no se arriesgan a la demanda, pero si el sabor persistente fuera un crímen, estos tipos estarían guardados.
Creo que después del sándwich que me comí, del cereal, del chicle y de la lavada de dientes, al otro día seguía sabiendo a ese condimento de tilapia.
Así que si no saben cómo hacerle para que esa persona que insiste en buscarlos y ya no quieren nada con ella/el, éntrenle a la Tilapia Rellena y después dénle unos besitos: Verán como huyen despavoridos, o si se quedan, dénle otra oportunidad, porque aguantar ese saborcito ¡sí es amor de adeveras!