Vivo en Coyoacán desde que nací y recuerdo que cuando iba a casa con mi entonces novia de la Prepa teníamos que recorrer toda la calle de Carrillo Puerto y alguna vez vimos un lugar de tacos vegetarianos. Seguro que me burlé de ellos y habré dicho que si un día quería un taco de pastor me comía uno de verdad. No sabía que me arrepentiría y dejaría de comer carne. Aun así he evitado el lugar solo por necedad pues a pesar de que me queda a unas cuadras y de que mucha gente me lo ha recomendado no he ido… hasta hoy. Sí vamos a comer, empezaré por mis palabras.
El menú de Vegetaco (como se llama el changarro) abre con un cocktail de “camarón” elaborado a base de jícama, aguacate, catsup, limón y galletitas. Quiere ser algo que no es. Luego están las ensaladas. La especialidad es una cama de algas hidratadas al vapor con aderezo de lecitina y salsa de soya. Hay una sección de ensaladas de frutas que me brincaré para esta comida y luego vienen los quesos rellenos que suenan a un manjar. Los hay de huitlacoche, flor de calabaza y hongos.
Los platillos principales están hechos de gluten de trigo que es la base de todo. El lugar ofrece flautas de barbacoa, enchiladas de mole rellenas de queso oaxaca, milanesas a la parmesana y hawaiiana. Hay algo que simula ser cabrito estilo Jalisco preparado en adobo y sábana de filete. Veo una brocheta al gratín de “lomo pibíl” que suena bien. De pronto empieza a no importar que sean platillos queriendo ser algo que no son. Se vende un plato llamado “Ternera Herford” que es la misma base de gluten preparada a la Cordon Blue, rellena de queso mozarella y bañada de mole poblano. Los dos platillos más extravagantes son el chile en nogada marcado como especialidad de la casa; sin capear, con almendras, nueces, pasas, manzanas y peras bañado en salsa de nogada y granada dulce. También la “cecina” mixta a la tampiqueña; envuelta en queso y acompañada de una enmolada, una entomatada, rajas y guacamole.
A todo esto faltan los tacos, después de todo se llama Vegetaco el lugar. Pastor, pibil, mole poblano, encebollado, filete, setas en mole verde, hongos al chipotle, venado en escabeche, brocheta con queso y guacamole con tostadas.
Frente a mi se aparecen el queso relleno de huitlacoche, un taco de pastor y otro de hongos al chipotle. Para bajármelos un agua de piña y betabel.
Crujiente queso dorado envolviendo al perfectamente preparado huitlacoche acompañado de granos de elote. Delicioso. No lo veía venir. Juro que el paladar se me deshace. El sabor se queda ahí durante un buen rato y eso es muy bueno. El suculento huitlacoche no sabe nada amargo, el queso es perfecto y el plato viene acompañado de una pequeña porción de ensalada. Mi compañero de aventura pidió el combo de las flautas de barbacoa y les hinco el diente. Buenas, muy buenas. El taco lo hace en su mayoría la tortilla dorada y crujiente, su interor es consistente y de buen sabor. En textura no hay mucha diferencia a las “de verdad”. El taco de pastor está ahí entre la carne de trompo y la cecina. No está mal y no debí perdérmelo tantos años. Mi carnívoro acompañante da el visto bueno y sale sin hambre que es una de las quejas constantes de los más carnívoros, si no comen carne no se llenan. Pedimos un pay de queso y un flan. ¡Pero no hay ningún postre de los anunciados en el menú!
Para quienes pasen por ahí con ganas de experimentar, Vegetaco tiene un menú del día muy barato. Ensalada chica, sopa del día, tres tacos y agua a escoger por $45. Para empezar, es un buen trato.
Vegataco se encuentra en Carrillo Puerto #65 esquina con Alberto Zamora a unas cuadras del Centro de Coyoacán.
*No Como Carne no solo visita lugares vegetarianos, también habla de lugares a los que todo el mundo quiere ir.*
Etiquetas: Tacos