En apariencia la combinación es sencilla pero por alguna razón no ha amarrado en nuestro país. Bajo la premisa de tener sopas, luego sándwiches y algunas ensaladas con ricos postres han llegado Las Soupremes. El nombre es un arma de doble filo, a un amante de la Motown como yo le parecerá de cierta forma encantador pero una parte de mi no puede dejar de sentirlo pretencioso.
El lugar, a pesar de todo, es sencillo. Pocas mesas y al menos el día en que lo visité poca gente y no entiendo el por qué. Los curiosos se asomaban pero no entraban. Al parecer muchos creen que la sopa es de pasta y que todas las pastas son iguales. Como si el fideo no tuviera menos personalidad que las municiones. Las sopas son tan ricas. En general. Me encanta la idea de ir a un lugar a comer solo sopa. Si tienen de tomate mejor. La hay. Es la especialidad de la casa. Con cubitos de queso y es de tomate asado.
Si le puedo poner una queja es sólo que no estaba tan caliente como me habría gustado y no es de gravedad. Pruebo también la crema de 3 quesos y aunque le soy incondicional a la sopa de tomate he de decir que está buenísima. Casi como un ligerito fondue. Casi. Me gustó partir trozos del pan tostado que sirven y usarlos a manera de croutones. Ambas son mucho más que cumplidoras. Aquí el truco es que cada semana cambian la alineación de sopas y hay un total de seis incluyendo potajes y cremas. Aquél día el menú además tenía una de fideo, miso, pimiento y tarahumara.
Como de sopa no nos vamos a llenar, al menos no sin hartarnos un poco, vale la pena pedir un sándwich y ya que vienen en paquete hay que aprovecharlo. Sopa grande y sándwich por unos $150, se puede pedir toda el agua de fruta que se requiera para no andar dando brincos y algo importante, no hay refrescos aunque sí cerveza y vino. El que pido es de tres quesos y lleva Blue Cheese, Panela y Brie. Pasta de aguacate, lechuga italiana, cebolla desflemada, pasta de jitomate rostizado, aderezo de la casa, mostaza antigua, menta y pera. Así de fresco está. Se puede pedir en pan Brioche o integral y cada una de las variedades de emparedados se pueden servir también en formato de Wrap o Baguette. Algo destacable del menú es que con un pequeño símbolo indican los platos que se pueden hacer completamente vegetarianos o incluso veganos y es algo muy importante para el lugar así como que sea comida sana y orgánica en la medida de lo posible.
Las sopas de Las Soupremes se preparan sin saborizantes ni conservadores. Sus alimentos son bajos en sal y grasa. Las ensaladas no desmerecen al menos a la vista. Creo que la más atractiva por exótica es la Portobello Pop hecha con cama de mango asado, lechigas, arugula, portobello al grill y parmesano. De postre que venga el Creme Bruleé de fresa. No lo preparan al momento pero aún refrigerado tiene su encanto.
Para mi mala suerte el hombre de los postres estaba enfermo y no pude probar su mousse del día. Otra razón para regresar. La más importante sigue siendo el combo asesino de sopa y sándwich. Que se haga tradición. Que nunca nos haga falta.
Las Soupremes están en la Condesa en la calle de Chilpancingo #35, México, D.F.
Teléfono: 55 74 25 90
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