¿Irían por comida mexicana a un lugar que se llama El Mariachi? Quizá yo no. Me asustaría la idea de enfrentarme a los peores clichés de un restaurante mexicano donde vendan lo más desvirtuado de nuestra cocina. Bajo esa misma premisa si me recomendaran un lugar de Sushi y comida japonesa que se llame El Samurai iría con cierta reserva. Error tonto.
El Samurai es un lugar grande aunque un poco escondido sobre la calle de Nueva York en la Nápoles. A la entrada se ven montones de camionetotas que me hicieron pensar que estaría lleno pero al parecer cada una de las 15 personas que había esa noche de Miércoles en el lugar llevaba la suya o hay oficinas que lo usan como estacionamiento. Por dentro estaba vacío.
Los recibe una hermosa armadura de Samurai. Le siguen esos espacios para comer hincado como japonés y hay gabinetes donde también se puede acomodar de esa forma o a la occidental. Hasta antes de ver el menú se siente más oriental que el 90% de los lugares de la Ciudad de México. Una vez que se abre la carta entonces la sensación continúa.
La variedad de platos es gigantesca. Me gustaría poder hablar de todos ellos pero es imposible. Tendré que regresar para seguir probando. El surtido para los que no comemos carne es amplio y van desde las brochetas a los arroces, los Yakimeshi, conos y sushi que se puede pedir por rollo o por pieza para así cubrir mayor terreno. El arroz es delicioso y habla bien del lugar que el ingrediente principal de sus platillos sea sobresaliente. Todas las mesas cuentan con parrilla para que preparen platos ahí a la vista y el mesero haga su show. De entrada pedí un Mushroom Yaki, una brocheta al carbón de champiñón apenas dorada sobre la parrilla pero sasonada de forma suculenta. Las hay de todos colores y sabores. El Yakimeshi de verduras para seguirle.
Una delicia y de consistencia perfecta. Vale la pena probarlo primero sin soya sólo por la experiencia de su sabor real. Para rematar el Kampyo Maki, un rollo de sushi hecho de calabaza dulce. Se me hace agua a la boca solo de recordarlo.
He de confesar que me cuestan trabajo los lugares con carta tan grande, al parecer a mi acompañante de ese día también pues tardó bastante tiempo en decidirse. El Samurai se disfruta mucho más con amigos. Lo ideal sería pedir platos al centro y compartirlos acompañandolos con una jarra de Sake. Los espacios están hechos para eso, para la convivencia pues las mesas son amplias. No es barato. No es tampoco exageradamente caro pero los precios si van por encima de los que tienen las cadenas de sushi. Eso sí, la experiencia, los sabores y el respeto a la comida hacen que ese extra valga completamente la pena.
El Samurai está en Nueva York #85 (entre Filadelfia y Chicago), Colonia Nápoles.
Lunes cerrado
Martes a Sábado: De 13:00 a 22:30
Domingo: De 13:00 a 19:00
Etiquetas: Japonés